
Reformando el edificio de lo que iba a ser el Hostal Empúries, se priorizó la reutilización de materiales y la conservación de estructuras anteriores que estuvieran en buenas condiciones. Otros materiales y objetos en buen estado fueron restaurados y convertidos en mobiliario.
En el interior del hotel, se tuvo especial cuidado con el diseño con el objeto de garantizar la calidad del aire evitando el uso de aditivos químicos en las pinturas y de barnices y pegamentos no sostenibles.
Un cuidado diseño y una elección sostenible de los componentes que lo integran han convertido el Hostal Empúries en un lugar con una atmosfera limpia para respirar constatando que la producción orgánica puede ser a la vez bella, compleja y útil.

